Cada
día, Jueces y Magistrados, dan más importancia a la prueba
pericial psicológica. Para valorar un daño corporal o
psicológico en accidentes ya sean laborales, tráfico,
es necesario realizar un informe pericial, de esta manera se valora
el daño económico futuro que se puede derivar del accidente
así como la correspondiente indemnización. En materia
testamentaria o herencias, cuando hay falsas voluntades o implicaciones
fraudulentas, se puede valorar si la persona miente o está tratando
de obtener beneficios a través de actos no del todo éticos.
En materia penal, siempre que hay una víctima o un implicado,
es fundamental realizar una exploración psicológica para
valorar el grado de voluntad o no voluntad en el hecho delictivo, de
esta manera se puede logran eximentes ( reducción de condena
) siempre y cuando se descubra que hay una relación existente
entre el hecho delictivo y la psicología del acusado. En las
separaciones, violencia de género, guarda y custodia, es fundamental
realizar informes periciales de todas las partes para ver hasta donde
llega la verdad y la calumnia y el interés egoísta, tanto
en las parejas como en los progenitores. Los niños deben ser
valorados para descartas guardas y custodias equivocadas, pues a veces,
pueden dársela al progenitor que no es del todo adecuado. En
laboral, el mobbing debe ir acompañado de un informe pericial
que diagnostique la existencia de secuelas psicológicas. Bajas
por depresión, ansiedad y angustia a veces son fingidas y un
informe pericial puede desenmascarar a personas que tratan de fingir
una enfermedad para obtener algún tipo de beneficio económico.
Podemos decir que cualquier hecho que tenga que ver con la Justicia,
puede ir acompañado de una prueba pericial que refuerce la defensa
de la parte implicada, acusada o dañada.